Supongo que esta entrada es una obviedad, pero, por otra parte, estoy "leyendo" el libdro de Michael Freeman "El ojo del fotógrafo", dedicado especialmente al encuadre en fotografía digital. Un libro que parece tambien tratar de obviedades, pero que supone un fundamento teórico y una explicación de por qué hacemos lo que hacemos, aunque lo vengamos haciendo sin tener esa base teórica.
Yo debo reconocer que buena parte de mi formación fotográfica no procede del mundo de la fotografía, sino del análisis de cine clásico que se hacía en mi adolescencia en el cineforum que organizaba el Ayuntamiento de Salamanca. Película semanal que se desmenuzaba casi plano por plano después de vista.
La primera vez que oí hablar de profundidad de campo, lo recuerdo perfectamente, fue en el análisis de Ciudadano Kane, una película de la que recuerdo infinidad de imágenes y secuencias enteras, aunque muchos de los diálogos los haya olvidado. Casi al principio de la película, mientras la madre de Kane pacta con el banquero las condiciones de la tutela del niño y la administración de la fortuna inesperadamente heredada, a través de una ventana se ve a Kane, niño, jugando con su trineo. En enlace entre principio y final, entre la última palabra de Kane, Rosebud, la última imagen (un trineo con la palabra Rosebud y el dibujo de una rosa ardiendo en una caldera) y una profundidad de campo que explica, o que sugiere, la solución a ese misterio que constituye el Thriller de la película.
También fue analizando Ciudadano Kane como me enteré del efecto que tiene una foto (un plano) contrapicado en conjunción con otra novedad de Welles:los techos del primer decorado de interiores con techos de la historia de Hollywood.
Pero, a lo que iba y siguiendo con Orson Welles, y, no lo olvidemos ni omitamos, con Gregg Toland, director de fotografía de la película, recuerdo especialmente una secuencia que es toda una lección de fotografía, aunque sea fotografía en movimiento, El mitín en el que Kane promete que su primera acción como gobernador será investigar y encarcelar al gobernador Jim Gettish...
Iniciamos con un plano picado y una distancia focal corta, que transmite una imagen de inferioridad del candidato Kane. Conforme se desarrolla su discurso va reduciendo la distancia focal, abarcando también al público asistente, y, de paso, va reduciéndose, al mantener centrada la imagen del candidato, el picado, la posición de superioridad del "observador" sobre el protagonista de la escena, para terminar aumentando nuevamente la distancia focal pero para ofrecernos un plano contrapicado cercano de quien, ahora, terminado el acto electoral, es una especie de gigante, un candidato ganador a punto de perecer electoralmente de forma inesperada por su propio orgullo, por el chantaje del candidato aparentemente vencido y el escándalo sexual.
En esta secuencia hay toda una clase práctica de fotografía que yo, al día de hoy no he olvidado y que tiene consecuencias prácticas en mis fotos.
En concreto, y volviendo a la circunstancia, a la "lectura" de Freeman, no me cabe duda de que el libro, cuando lo termine, me será de utilidad. La teoría nunca sobra. Pero tengo la impresión de que, por el 25% de libro que llevo más o menos, hay más enseñanza práctica en esa secuencia de Ciudadano Kane, que en el libro de Freeman. Aunque éste último me servirá, sin duda, para argumentar mejor por qué una determinada foto está tomada como está tomada y no de otra manera.
Por ejemplo, por qué la última foto de la sesión de 27 de abril, las farolas y los rostros de la fachada del edificio del antiguo Casino de Zamora están tomados con una distancia focal de 250 mm equivalentes cuando podía haber obtado por una imagen mucho menos contrapicada si hubiera optado por la distancia focal de 1.200 mm (lo que no me hubiera obligado siquiera a cambiar el objetivo). Porque busqué la colocación respeto al objeto fotografiado que me ofrecía la alineación de "marco" y líneas (farolas y rostros) que buscaba, y, a partir de la determinación de las líneas, fijé la distancia focal que encuadraba totalmente la realidad que quería dejar recogida en la fotografía (esto último, de la manía de Eismann, Dugan y Grey en "Fotografía Digital", de que "cada pixel cuenta").
Cuando termine con Freeman, podré explicar todo esto diciendo que es que las líneas responden a determinado tipo de tensión o distensión estética.
De momento, lo cierto es que, aplicando lo que Welles y Toland (y los responsables del cineforum) me enseñaron, combiné posición y distancia focal para crear (o reflejar o lo que se quiera) un efecto estético que intuitivamente me pareció interesante.
Como he dicho en otra entrada, utilicé "la mirada de Néstor" y las enseñanzas prácticas de viejos maestros de la imagen (aunque sea imagen en movimiento).
martes, 29 de abril de 2008
lunes, 28 de abril de 2008
Nuevas fotos en las galerías
Este fin de semana pasado volví a salir con la cámara.
¿Vuelvo a citar a Cypruss Hill? No hace falta.
Cuando uno revisa los libros de los grandes fotógrafos se da cuenta de que para llegar donde ellos llegan hace falta manejar muuuucho dinero. Porque o se lo gasta uno en modelos, o se dedica a viajar de acá para allá buscando imágenes.
Puede hacerse con un poco menos de pasta, si uno vive en París, New York, Tokio sitios lo suficientemente grandes como para encontrar constantemente nuevos temas, nuevas imágenes, nuevos motivos.
Pero salir por una ciudad del tamaño de Zamora una semana tras otra y encontrar imágenes nuevas puede resultar agotador. Salvo que uno se pase la vida mirando a su alrededor e imaginando cómo podría quedar determinada realidad en determinadas condiciones...
Y, ya de puestos, combine longitudes focales, experimente con el detalle, cambie del color al blanco y negro (llevo unos días que me apetece estéticamente el B&W)
No es que yo me considere un "gran fotógrafo", ni aspire a ello. Es que cuando uno ve los premios de los concursos más modestos tiene la impresión de que se premian, no las mejores fotos, sino las vacaciones más exóticas.
En cualquier caso, el domingo me hice unos diez kilómetros por Zamora buscando imágenes, y el resultado está en la web.
¿Vuelvo a citar a Cypruss Hill? No hace falta.
Cuando uno revisa los libros de los grandes fotógrafos se da cuenta de que para llegar donde ellos llegan hace falta manejar muuuucho dinero. Porque o se lo gasta uno en modelos, o se dedica a viajar de acá para allá buscando imágenes.
Puede hacerse con un poco menos de pasta, si uno vive en París, New York, Tokio sitios lo suficientemente grandes como para encontrar constantemente nuevos temas, nuevas imágenes, nuevos motivos.
Pero salir por una ciudad del tamaño de Zamora una semana tras otra y encontrar imágenes nuevas puede resultar agotador. Salvo que uno se pase la vida mirando a su alrededor e imaginando cómo podría quedar determinada realidad en determinadas condiciones...
Y, ya de puestos, combine longitudes focales, experimente con el detalle, cambie del color al blanco y negro (llevo unos días que me apetece estéticamente el B&W)
No es que yo me considere un "gran fotógrafo", ni aspire a ello. Es que cuando uno ve los premios de los concursos más modestos tiene la impresión de que se premian, no las mejores fotos, sino las vacaciones más exóticas.
En cualquier caso, el domingo me hice unos diez kilómetros por Zamora buscando imágenes, y el resultado está en la web.
Contradicciones
Lo bueno de escribir un blog que uno está convencido de que nadie lee es que puede contradecirse abiertamente sin que nadie se lo eche en cara. Lo malo... que uno no deja de pensar que en el fondo es absurdo escribir cuando no es un acto de comunicación. Pero... frente a la comunicación literaria que presupone un acto deliberado de creación de un objeto para su recreación por un grupo más o menos numeroso de lectores-recreadores, frente a la creación artística que está incompleta sin su recreación por el receptor complice, un blog no necesita para vivir más lector que uno mismo.
Y, a veces, ni eso. Basta que uno tenga un ratito que emplear en poner juntas cuatro palabras que puede que no vuelva a leer.
Si uno quisiera que lo leyeran escribiría un libro, una carta, un manifiesto, un pasquín, un libelo...
Pues, como decía, lo bueno es que si mi ultima entrada decía que la organización económica y social matan al año más personas que el tabaco, la contaminación... hoy me apetece escribir que LA DESORGANIZACIÓN SOCIAL Y ECONÓMICA MATA MÁS GENTE QUE LA ORGANIZACIÓN SOCIAL Y ECONÓMICA, EL TABACO, LA CONTAMINACIÓN...
¿Contradicción?
Puede ser, salvo que la afirmación de la entrada anterior se interprete como "esta organización social" y la de hoy como "cualquier organización social", claro.
Me apetecía decirlo, aunque suene contradictorio, porque hay veces que uno dice las cosas en un contexto en el que parece que dice lo que no dice o que lo que dice no es lo que queria decir.
Por cierto, y para evitar suspicacias, recojo el contenido de una pintada de la valla del colegio de Néstor: "Anarquía es orden sin autoridad", lo que se puede resumir en que "incluso" los anarquistas tienen un modelo de organización social y económica. Y quien lo dude, que lea a Diego Abad de Santillán, por citar a algún español.
Y, a veces, ni eso. Basta que uno tenga un ratito que emplear en poner juntas cuatro palabras que puede que no vuelva a leer.
Si uno quisiera que lo leyeran escribiría un libro, una carta, un manifiesto, un pasquín, un libelo...
Pues, como decía, lo bueno es que si mi ultima entrada decía que la organización económica y social matan al año más personas que el tabaco, la contaminación... hoy me apetece escribir que LA DESORGANIZACIÓN SOCIAL Y ECONÓMICA MATA MÁS GENTE QUE LA ORGANIZACIÓN SOCIAL Y ECONÓMICA, EL TABACO, LA CONTAMINACIÓN...
¿Contradicción?
Puede ser, salvo que la afirmación de la entrada anterior se interprete como "esta organización social" y la de hoy como "cualquier organización social", claro.
Me apetecía decirlo, aunque suene contradictorio, porque hay veces que uno dice las cosas en un contexto en el que parece que dice lo que no dice o que lo que dice no es lo que queria decir.
Por cierto, y para evitar suspicacias, recojo el contenido de una pintada de la valla del colegio de Néstor: "Anarquía es orden sin autoridad", lo que se puede resumir en que "incluso" los anarquistas tienen un modelo de organización social y económica. Y quien lo dude, que lea a Diego Abad de Santillán, por citar a algún español.
jueves, 24 de abril de 2008
La venganza india
Mientras esperaba por una consulta médica, tarea para la que siempre procuro llevarme un libro por si acaso, he leido en "El economista camuflado" de Tim Harford, un dato que me ha llamado la atención. Según parece, la inhalación del humo de los coches produce anualmente en el Reino Unido unas 7.000 muertes. No porque la gente se suicide encerrándose en el garaje y dejando el motor en marcha, sino como "conductores pasivos". Una tasa, nos dice, de poco mas de 1 por 10.000 habitantes. A grosso modo, calculo que se correspondería a unos 116 muertos por millón de habitantes.
Se me ha ocurrido buscar el dato sobre un número de fumadores pasivos muertos por año que resultara homogéneo y comparable y, aparte de estudios que hablan de los efectos teóricos del humo sobre los no fumadores, encuentro sólo un dato, sin fuente estadística, que abre una horquilla de entre 147 y 251 muertos por millón.
Ojo con lo que sigue. No quiero que se malinterprete como publicidad o defensa del tabaquismo y del derecho a ahumar a los demás (salmones y otros seres vivos puestos milagrosamente en la naturaleza para ser muertos y ahumados por los seres humanos excluidos, claro).
Porque a continuación me he preguntado si se han hecho estudios sobre mortalidad de fumadores pasivos que vivan en zonas no contaminadas frente a personas que vivan en zonas contaminadas y no inhalen humo del tabaco de sus convecinos. Algo que podría ayudar a aislar causas y efectos. Y no he encontrado ningún dato de ese estilo.
En general, todos los estudios realizados sobre fumadores pasivos se centran en sujetos que viven en zonas en las que es fácil acceder a ellos para estudiarlos. O sea, en zonas normalmente contaminadas. Y, obviamente, todos los sujetos estudiados con respecto a la contaminación viven igualmente en zonas contaminadas y en las que es prácticamente imposible vivir sin que inhalen de alguna forma el humo que otros exhalamos. Lo que, entre otras cosas viene a significar que según el objeto de estudio (tabaco o contaminación) una misma muerte prematura puede atribuirse a la condición de fumador pasivo o a la de conductor pasivo... Lo que no es contradictorio porque, sencillamente, LA CONTAMINACIÖN MATA. Y el humo del tabaco es parte de esa contaminación ambiental que mata.
Aunque la cuestión podría ser por qué ese empeño en perseguir a los fumadores activos y no a los contaminadores activos, por qué toleramos y potenciamos una sociedad basada en el individualismo del transporte individual emisor de partículas, las emisiones de tóxicos a la atmósfera por fábricas, calefacciones, etc.
Y, claro, aparte de las eternas ventajas de encontrar y señalar a los culpables de 7.000 muertos anuales en UK, en lugar de buscar a los responsables de "entre 10 y 30 millones de personas, según estimaciones de la ONU" que mueren al año por hambre en el mundo (frente a 3 millones de muertes por año de fumadores activos y pasivos), cuando nos han encontrado y señalado es mucho más fácil el establecimiento de impuestos indirectos cuya desaparición sumiría a los Estados occidentales en la bancarrota, o reducir los gastos médicos para la investigación y tratamiento de determinadas enfermedades porque, "el enfermo es culpable".
Señalar a los conductores, limitar la disponibilidad de automóviles particulares, elevar el precio de los coches en la misma proporción que el de la cajetilla de tabaco, imponer medidas severas a las empresas... Todo eso tiene un coste en bienestar económico, en desarrollo, en consumo en una sociedad que se alimenta echando al fuego productos de alta o baja tecnología en plena vida útil para sustituirlos por la última virguería tecnológica (que no sabemos, por supuesto, aprovechar en mayor proporción de lo que aprovechamos nuestro propio cerebro), o por el último diseño o el color de moda.
No quiero, por supuesto, descubrir yo las causas de los grandes males del mundo, ni señalar que los pobres mueren de hambre "eficientemente" porque "no están dispuestos a pagar" lo que costaría alimentarlos, y otros consumen como perecederos los bienes duraderos "eficientemente"
porque están dispuestos a pagar lo que cuesta mantener su destructivo ritmo de vida.
Lo que me molesta es que se demonice al fumador activo por los efectos de su comportamiento "ineficiente" (si no se sobrecargaran de impuestos las labores del tabaco probablemente muchos fumadores pasivos serían fumadores activos, porque estarían dispuestos a pagar el precio real del tabaco), y se beatifique el comportamiento "eficiente" de quien cambia de portatil cada seis meses para estar al día, y se gasta en pijería de tecnocateto cantidades que anualmente podrían evitar un número incalculable de muertes por desnutrición.
Me apunto al concepto de eficiencia de Julie Nelson: "minimización del derroche" o, lo que es lo mismo, no al consumo innecesario mientras no estén cubiertas las necesidades básicas de la sociedad. Y, en un mundo global, el concepto de eficiencia debe ser global. Mientras en este mundo se gaste en lujos, en pijerías, en cambiar de modelo cada año porque el anterior pasó de moda... y al mismo tiempo mueran de desnutrición entre 10 y 30 millones de personas anuales, este mundo no sólo es injusto, sino radicalmente ineficiente, por lo menos hablando en una escala humana, y no en la abstracción de la derivada de la función R para el valor y.
Y, me temo, eso no se soluciona, aunque se esconda, señalando a los fumadores activos y convirtiéndonos en los nuevos hombres del saco de este mundo.
El tabaco puede matar. El humo de los coches puede matar. La contaminación industrial puede matar. LA ORGANIZACIÓN ECONÓMICA Y SOCIAL MATA TODOS LOS AÑOS A MÁS PERSONAS QUE EL TABACO, LOS COCHES O EL HUMO DE LAS FÁBRICAS.
¿Cuando piensan aprobar una Ley que detecte y señale las causas, no las personas, las causas, de tanta muerte prematura?
Se me ha ocurrido buscar el dato sobre un número de fumadores pasivos muertos por año que resultara homogéneo y comparable y, aparte de estudios que hablan de los efectos teóricos del humo sobre los no fumadores, encuentro sólo un dato, sin fuente estadística, que abre una horquilla de entre 147 y 251 muertos por millón.
Ojo con lo que sigue. No quiero que se malinterprete como publicidad o defensa del tabaquismo y del derecho a ahumar a los demás (salmones y otros seres vivos puestos milagrosamente en la naturaleza para ser muertos y ahumados por los seres humanos excluidos, claro).
Porque a continuación me he preguntado si se han hecho estudios sobre mortalidad de fumadores pasivos que vivan en zonas no contaminadas frente a personas que vivan en zonas contaminadas y no inhalen humo del tabaco de sus convecinos. Algo que podría ayudar a aislar causas y efectos. Y no he encontrado ningún dato de ese estilo.
En general, todos los estudios realizados sobre fumadores pasivos se centran en sujetos que viven en zonas en las que es fácil acceder a ellos para estudiarlos. O sea, en zonas normalmente contaminadas. Y, obviamente, todos los sujetos estudiados con respecto a la contaminación viven igualmente en zonas contaminadas y en las que es prácticamente imposible vivir sin que inhalen de alguna forma el humo que otros exhalamos. Lo que, entre otras cosas viene a significar que según el objeto de estudio (tabaco o contaminación) una misma muerte prematura puede atribuirse a la condición de fumador pasivo o a la de conductor pasivo... Lo que no es contradictorio porque, sencillamente, LA CONTAMINACIÖN MATA. Y el humo del tabaco es parte de esa contaminación ambiental que mata.
Aunque la cuestión podría ser por qué ese empeño en perseguir a los fumadores activos y no a los contaminadores activos, por qué toleramos y potenciamos una sociedad basada en el individualismo del transporte individual emisor de partículas, las emisiones de tóxicos a la atmósfera por fábricas, calefacciones, etc.
Y, claro, aparte de las eternas ventajas de encontrar y señalar a los culpables de 7.000 muertos anuales en UK, en lugar de buscar a los responsables de "entre 10 y 30 millones de personas, según estimaciones de la ONU" que mueren al año por hambre en el mundo (frente a 3 millones de muertes por año de fumadores activos y pasivos), cuando nos han encontrado y señalado es mucho más fácil el establecimiento de impuestos indirectos cuya desaparición sumiría a los Estados occidentales en la bancarrota, o reducir los gastos médicos para la investigación y tratamiento de determinadas enfermedades porque, "el enfermo es culpable".
Señalar a los conductores, limitar la disponibilidad de automóviles particulares, elevar el precio de los coches en la misma proporción que el de la cajetilla de tabaco, imponer medidas severas a las empresas... Todo eso tiene un coste en bienestar económico, en desarrollo, en consumo en una sociedad que se alimenta echando al fuego productos de alta o baja tecnología en plena vida útil para sustituirlos por la última virguería tecnológica (que no sabemos, por supuesto, aprovechar en mayor proporción de lo que aprovechamos nuestro propio cerebro), o por el último diseño o el color de moda.
No quiero, por supuesto, descubrir yo las causas de los grandes males del mundo, ni señalar que los pobres mueren de hambre "eficientemente" porque "no están dispuestos a pagar" lo que costaría alimentarlos, y otros consumen como perecederos los bienes duraderos "eficientemente"
porque están dispuestos a pagar lo que cuesta mantener su destructivo ritmo de vida.
Lo que me molesta es que se demonice al fumador activo por los efectos de su comportamiento "ineficiente" (si no se sobrecargaran de impuestos las labores del tabaco probablemente muchos fumadores pasivos serían fumadores activos, porque estarían dispuestos a pagar el precio real del tabaco), y se beatifique el comportamiento "eficiente" de quien cambia de portatil cada seis meses para estar al día, y se gasta en pijería de tecnocateto cantidades que anualmente podrían evitar un número incalculable de muertes por desnutrición.
Me apunto al concepto de eficiencia de Julie Nelson: "minimización del derroche" o, lo que es lo mismo, no al consumo innecesario mientras no estén cubiertas las necesidades básicas de la sociedad. Y, en un mundo global, el concepto de eficiencia debe ser global. Mientras en este mundo se gaste en lujos, en pijerías, en cambiar de modelo cada año porque el anterior pasó de moda... y al mismo tiempo mueran de desnutrición entre 10 y 30 millones de personas anuales, este mundo no sólo es injusto, sino radicalmente ineficiente, por lo menos hablando en una escala humana, y no en la abstracción de la derivada de la función R para el valor y.
Y, me temo, eso no se soluciona, aunque se esconda, señalando a los fumadores activos y convirtiéndonos en los nuevos hombres del saco de este mundo.
El tabaco puede matar. El humo de los coches puede matar. La contaminación industrial puede matar. LA ORGANIZACIÓN ECONÓMICA Y SOCIAL MATA TODOS LOS AÑOS A MÁS PERSONAS QUE EL TABACO, LOS COCHES O EL HUMO DE LAS FÁBRICAS.
¿Cuando piensan aprobar una Ley que detecte y señale las causas, no las personas, las causas, de tanta muerte prematura?
miércoles, 23 de abril de 2008
So you wanna be a rap superstar
Recuerdos de otros tiempos. El Toyota Four Runner de UN, el cd a toda pastilla, Cyprus Hill, y Vlad y yo, y después Emmanuel, disfrutando y celebrando las gracias de las letras... Y, entre todas, hoy traigo el "recitativo" (y permítaseme traspasar el término operístico a otro tipo de música que algún día ´podría llegar a ser también "clásica") de Eminem (artista "invitado") al principio de "Rap Superstar":
"Most people dont see how much work is really involved in this rap shit. I didnt know it. I didnt see it. I never saw it until I was actually in it."
Pues hoy he salido otra vez, por primera vez en semanas, con la mochila, la cámara, los objetivos, por Zamora. Prometo añadir alguna foto a las galerias en los próximos días perooooo... Most people don't see how much work is really involved in this RAW pics shit.
Por cierto que he dedicado la sesión entera a experimentar con el objetivo 70/300 y el duplicador, alargando las distancias focales equivalentes de un mínimo de 280 mm a un máximo de 1.200 mm. En fotografía analógica, el equivalente a llevar pegado a la cámara un objetivo de casi metro y medio de largo (o un metro y 20 cm de distancia entre elementos ópticos).
Veremos, después de "revelar" los RAW, de ajustar en el photoshop y revisar todo el trabajo qué resultado obtenemos en los tiff (y en los jpg para la galería fotográfica) y cuántos de los 70 disparos de hoy pasan a las galerías.
P.S.: Reconozco que los resultados mejorarían mucho si hubiera usado un trípode, pero eso sería darle demasiada ventaja a la cámara y resultaría poco deportivo :D:D:D
"Most people dont see how much work is really involved in this rap shit. I didnt know it. I didnt see it. I never saw it until I was actually in it."
Pues hoy he salido otra vez, por primera vez en semanas, con la mochila, la cámara, los objetivos, por Zamora. Prometo añadir alguna foto a las galerias en los próximos días perooooo... Most people don't see how much work is really involved in this RAW pics shit.
Por cierto que he dedicado la sesión entera a experimentar con el objetivo 70/300 y el duplicador, alargando las distancias focales equivalentes de un mínimo de 280 mm a un máximo de 1.200 mm. En fotografía analógica, el equivalente a llevar pegado a la cámara un objetivo de casi metro y medio de largo (o un metro y 20 cm de distancia entre elementos ópticos).
Veremos, después de "revelar" los RAW, de ajustar en el photoshop y revisar todo el trabajo qué resultado obtenemos en los tiff (y en los jpg para la galería fotográfica) y cuántos de los 70 disparos de hoy pasan a las galerías.
P.S.: Reconozco que los resultados mejorarían mucho si hubiera usado un trípode, pero eso sería darle demasiada ventaja a la cámara y resultaría poco deportivo :D:D:D
martes, 22 de abril de 2008
La Reina Juana esta hilando
Es curiosa la historia de las "nacionalidades", "naciones", "regiones", comarcas, contornas o alfoces. Cuando un grupo territorial busca construir o reivindicar una "conciencia del pueblo" recurre a las derrotas históricas que han llevado a que el grupo humano, hace 20 años o en el pleistoceno, se integrase en un grupo de carácter superior.
Aquí, en Castilla Y León (denominación oficial e imprescindible en la provincia de León), o castillaleón, normal en el lenguaje corriente del resto de la comunidad, en los años setenta los políticos se vieron en el papelón de construir una identidad de castellanos y leoneses (castellanoleoneses en román paladino) para unos ciudadanos que e consideraban, sin más, españoles y que habían, habíamos, aprendido en el colegio un mapa regional (sin trascendencia administrativa) según el cual León, Zamora y Salamanca erán la región leonesa, etc.
Crear una identidad para una comunidad autónoma de restos (Castilla la Vieja sin Santander ni Logroño y la región leonesa) no resultó, y sigue sin resultar, nada fácil. Si en Segovia se ha apagado el afán de autonomía uniprovincial de los primeros días, alentado por el ejemplo de La Rioja, Cantabria o Murcia, en León la Unión del Pueblo Leones obtiene en las elecciones porcentajes que rondan el 20% de los votos y tiene la llave de varios ayuntamientos leoneses.
Y para crear esa identidad, los que ya vamos para mayores, recordamos como la izquierda de aquí, entonces más izquierda que ahora, convocaba todos los años sus actos eivindicativos en Villalar, e incluso como los primeros gobiernos autonómicos del PP convocaban las celebraciones oficiales itinerantes en diferentes capitales y la izquierda se reunía en Villalar de los Comuneros para la celebración identitaria, en una pugna entre la construcción de una comunidad política y la construcción de una simple emarcación administrativa.
Lo gracioso es que Villalar, 23 de abril, es el lugar de la derrota de la última revuelta nobiliaria de la corona de Castilla contra los poderes que iba adquiriendo la monarquía moderna (en términos históricos), la derrota de Castilla la Vieja, León, Extremadura, Castilla la Nueva, Galicia, etc contra la imposición de un rey que, siendo hijo de la "Reina Juana" apodada "la loca", había sido educado en tierra extraña y ni siquiera, según parece, hablaba el idioma de sus nuevos súbditos. Entre nuestros "héroes comuneros" que intentaron mantener la Corona de Castilla en plena edad media, figura incluso a a menudo olvidada granadina María Pacheco.
Una historia curiosa porque, frente a la rebelión de la Corona de Castilla, la Comunidad "histórica" del País Vasco se mantuvo, junto con Cantabria, fiel a quien consideraron legítimo rey de esa Castilla de la que no dudaban formar parte.
Hoy, 23 de abril, fiesta de Castilla y León (castillaleón), ya ni existe reivindicación ni pretensión de construcción identitaria alguna, ni división sobre Villalar donde, si no fuera por el tiempo reinante, por la lluvia de abril (aguas mil y todas caben en un barril), lo que se celebraría serían tranquilas comidas campestres y la ofrenda floral al monumento de los Comuneros de Castilla, en el que, por supuesto, supongo que la granadina María Pacheco no aparecerá, porque los héroes de las grandes derrotas son siempre hombres, esos "caídos" por la causa "nacional" con los que debe identificarse el pueblo han de estar dotados de todas las virtudes patrióticas que, por esencia y por el diccionario de la Real Academia, son esencialmente masculinas (clave: buscar en el DRAE "hombre" y, concretamente "todo un hombre", buscar "mujer" y "toda una mujer", compárense los resultados).
Y como uno va para mayor y ha vivido construcciones y deconstruciones de patrias, pueblos, identidades... pues va tendiendo a ser filosóficamente apátria, porque la coherencia personal no llega a renunciar a los beneficios de mi pasaporte, entre los que entra la posibilidad de ganar las lentejas sin vender la progenitura, mediante mi puesto de funcionario, para el que es requisito imprescindible la nacionalidad.
Aquí, en Castilla Y León (denominación oficial e imprescindible en la provincia de León), o castillaleón, normal en el lenguaje corriente del resto de la comunidad, en los años setenta los políticos se vieron en el papelón de construir una identidad de castellanos y leoneses (castellanoleoneses en román paladino) para unos ciudadanos que e consideraban, sin más, españoles y que habían, habíamos, aprendido en el colegio un mapa regional (sin trascendencia administrativa) según el cual León, Zamora y Salamanca erán la región leonesa, etc.
Crear una identidad para una comunidad autónoma de restos (Castilla la Vieja sin Santander ni Logroño y la región leonesa) no resultó, y sigue sin resultar, nada fácil. Si en Segovia se ha apagado el afán de autonomía uniprovincial de los primeros días, alentado por el ejemplo de La Rioja, Cantabria o Murcia, en León la Unión del Pueblo Leones obtiene en las elecciones porcentajes que rondan el 20% de los votos y tiene la llave de varios ayuntamientos leoneses.
Y para crear esa identidad, los que ya vamos para mayores, recordamos como la izquierda de aquí, entonces más izquierda que ahora, convocaba todos los años sus actos eivindicativos en Villalar, e incluso como los primeros gobiernos autonómicos del PP convocaban las celebraciones oficiales itinerantes en diferentes capitales y la izquierda se reunía en Villalar de los Comuneros para la celebración identitaria, en una pugna entre la construcción de una comunidad política y la construcción de una simple emarcación administrativa.
Lo gracioso es que Villalar, 23 de abril, es el lugar de la derrota de la última revuelta nobiliaria de la corona de Castilla contra los poderes que iba adquiriendo la monarquía moderna (en términos históricos), la derrota de Castilla la Vieja, León, Extremadura, Castilla la Nueva, Galicia, etc contra la imposición de un rey que, siendo hijo de la "Reina Juana" apodada "la loca", había sido educado en tierra extraña y ni siquiera, según parece, hablaba el idioma de sus nuevos súbditos. Entre nuestros "héroes comuneros" que intentaron mantener la Corona de Castilla en plena edad media, figura incluso a a menudo olvidada granadina María Pacheco.
Una historia curiosa porque, frente a la rebelión de la Corona de Castilla, la Comunidad "histórica" del País Vasco se mantuvo, junto con Cantabria, fiel a quien consideraron legítimo rey de esa Castilla de la que no dudaban formar parte.
Hoy, 23 de abril, fiesta de Castilla y León (castillaleón), ya ni existe reivindicación ni pretensión de construcción identitaria alguna, ni división sobre Villalar donde, si no fuera por el tiempo reinante, por la lluvia de abril (aguas mil y todas caben en un barril), lo que se celebraría serían tranquilas comidas campestres y la ofrenda floral al monumento de los Comuneros de Castilla, en el que, por supuesto, supongo que la granadina María Pacheco no aparecerá, porque los héroes de las grandes derrotas son siempre hombres, esos "caídos" por la causa "nacional" con los que debe identificarse el pueblo han de estar dotados de todas las virtudes patrióticas que, por esencia y por el diccionario de la Real Academia, son esencialmente masculinas (clave: buscar en el DRAE "hombre" y, concretamente "todo un hombre", buscar "mujer" y "toda una mujer", compárense los resultados).
Y como uno va para mayor y ha vivido construcciones y deconstruciones de patrias, pueblos, identidades... pues va tendiendo a ser filosóficamente apátria, porque la coherencia personal no llega a renunciar a los beneficios de mi pasaporte, entre los que entra la posibilidad de ganar las lentejas sin vender la progenitura, mediante mi puesto de funcionario, para el que es requisito imprescindible la nacionalidad.
viernes, 18 de abril de 2008
La mirada de Néstor
Se dice que Picasso dijo en alguna ocasión "Desde niño pintaba como Rafael, pero me llevó toda una vida aprender a dibujar como un niño". Frase que aparece con diversos literales en diferentes fuentes.
Yo no sé si la frase es auténtica o parte de las leyendas que rodean a todos los que son considerados comunmente como genios. A Newton, por ejemplo, no se le ocurrió la ley de la gravitación universal al caerle en la cabeza el fruto del manzano bajo el que pensaba o echaba la siesta. Es una "anécdota" que no aparece relatada en ninguna fuente contemporánea a Newton, sino de forma bastante tardía. Aunque, como todas las leyendas que reducen el genio del trabajo continuado humano y atribuyen parte de su mérito al azar, a la inspiración, a los dioses o a cualquier otra ficción consoladora, tuvo un éxito inmediato y tan grande que aún hoy se enseña en las escuelas.
Aunque la intuición, o la experiencia, me dice que cuando a Newton o a cualquier otro le cae una manzana en la cabeza al dormitar bajo un manzano lo que se le suele ocurrir es la ley de la precaución universal, y su primer corolario: "no duermas debajo de un cocotero cargado de cocos maduros", la instrucción y la experiencia me permiten atribuir una cierta credibilidad a la frase atribuida a Picasso. No en vano, existen numerosos "savants" que a los tres años dibujan como maestros consumados, y existen estudios neurológicos que indican que determinadas diferencias en la estructura cerebral (permítaseme no hablar de alteraciones o deficiencias) producen capacidades creativas muy notables.
En cualquier caso, sea o no cierta la frase, viene a esta entrada títulada "la mirada de Néstor" porque hoy quiero reconocer el mérito de Néstor en bastantes de las fotos que aparecen en mis galerías fotográficas.
Durante un par de años, Néstor (desde los 6 a los 9 años) y yo hemos salido juntos por Zamora cada uno con su cámara de fotos. Durante un par de años he comparado la realidad que Néstor retrataba, libre de prejuicios y formación en estética fotográfica, con la realidad que yo mismo, cargado de imágenes, fotos, ideas estéticas, etc., recogía en las mías. Y, durante un par de años, he ido comprobando cómo los resultados que obtenía Néstor resultaban, en muchas ocasiones, muy interesantes, en algunas, más interesantes que las fotografías cargadas de prejuicios que yo mismo hacía.
Yo no puedo decir que de niño fotografiase como Sebastiao Salgado. Puedo decir que con 20 años hacía fotos estétiamente interesantes, y hasta me buscaba los truquillos para hacer más interesante (en términos estéticos convencionales) de lo que serían en realidad.
Tampoco puedo decir que ahora he conseguido fotografiar como un niño. De hecho, no creo que al final de su vida Picasso dibujase como un niño, sino que era capaz de dibujar los objetos de una forma racionalmente infantil, en dibujos intelectualmente adultos.
Lo que sí puedo decir es que salir a hacer fotos con Néstor me ha servido para romper prejuicios y aprender a mirar de una forma nueva, a fotografiar lo que antes, con mirada de adulto, veía pero no observaba. Me ha enseñado que puede merecer la pena hacer una fotografía sólo porque algo en concreto te ha llamado la atención, sin hacer valoraciones estéticas apriorísticas.
EL resultado... A unos gustará y a otros no.
Los detalles caleidoscópicos de la cristalera del mercado de Zamora, que de momento no he encontrado nadie a quien no gusten, deben su existencia a esa forma de mirar que Néstor me ha enseñado. Como la fascinación por los efectos estéticos del chorro de agua en un vaso en el fregadero de la cocina de casa.
Quienes disfruten de esas fotos "extrañas", que piensen que detrás de esos resultados estéticos está la mirada de Néstor.
Yo no sé si la frase es auténtica o parte de las leyendas que rodean a todos los que son considerados comunmente como genios. A Newton, por ejemplo, no se le ocurrió la ley de la gravitación universal al caerle en la cabeza el fruto del manzano bajo el que pensaba o echaba la siesta. Es una "anécdota" que no aparece relatada en ninguna fuente contemporánea a Newton, sino de forma bastante tardía. Aunque, como todas las leyendas que reducen el genio del trabajo continuado humano y atribuyen parte de su mérito al azar, a la inspiración, a los dioses o a cualquier otra ficción consoladora, tuvo un éxito inmediato y tan grande que aún hoy se enseña en las escuelas.
Aunque la intuición, o la experiencia, me dice que cuando a Newton o a cualquier otro le cae una manzana en la cabeza al dormitar bajo un manzano lo que se le suele ocurrir es la ley de la precaución universal, y su primer corolario: "no duermas debajo de un cocotero cargado de cocos maduros", la instrucción y la experiencia me permiten atribuir una cierta credibilidad a la frase atribuida a Picasso. No en vano, existen numerosos "savants" que a los tres años dibujan como maestros consumados, y existen estudios neurológicos que indican que determinadas diferencias en la estructura cerebral (permítaseme no hablar de alteraciones o deficiencias) producen capacidades creativas muy notables.
En cualquier caso, sea o no cierta la frase, viene a esta entrada títulada "la mirada de Néstor" porque hoy quiero reconocer el mérito de Néstor en bastantes de las fotos que aparecen en mis galerías fotográficas.
Durante un par de años, Néstor (desde los 6 a los 9 años) y yo hemos salido juntos por Zamora cada uno con su cámara de fotos. Durante un par de años he comparado la realidad que Néstor retrataba, libre de prejuicios y formación en estética fotográfica, con la realidad que yo mismo, cargado de imágenes, fotos, ideas estéticas, etc., recogía en las mías. Y, durante un par de años, he ido comprobando cómo los resultados que obtenía Néstor resultaban, en muchas ocasiones, muy interesantes, en algunas, más interesantes que las fotografías cargadas de prejuicios que yo mismo hacía.
Yo no puedo decir que de niño fotografiase como Sebastiao Salgado. Puedo decir que con 20 años hacía fotos estétiamente interesantes, y hasta me buscaba los truquillos para hacer más interesante (en términos estéticos convencionales) de lo que serían en realidad.
Tampoco puedo decir que ahora he conseguido fotografiar como un niño. De hecho, no creo que al final de su vida Picasso dibujase como un niño, sino que era capaz de dibujar los objetos de una forma racionalmente infantil, en dibujos intelectualmente adultos.
Lo que sí puedo decir es que salir a hacer fotos con Néstor me ha servido para romper prejuicios y aprender a mirar de una forma nueva, a fotografiar lo que antes, con mirada de adulto, veía pero no observaba. Me ha enseñado que puede merecer la pena hacer una fotografía sólo porque algo en concreto te ha llamado la atención, sin hacer valoraciones estéticas apriorísticas.
EL resultado... A unos gustará y a otros no.
Los detalles caleidoscópicos de la cristalera del mercado de Zamora, que de momento no he encontrado nadie a quien no gusten, deben su existencia a esa forma de mirar que Néstor me ha enseñado. Como la fascinación por los efectos estéticos del chorro de agua en un vaso en el fregadero de la cocina de casa.
Quienes disfruten de esas fotos "extrañas", que piensen que detrás de esos resultados estéticos está la mirada de Néstor.
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